Después de algunos meses continúo actualizando el blog con una bonita experiencia vivida esta Primavera. He tenido la suerte de poder trabajar a bordo del crucero Grand Celebration, de la compañía Iberocruceros, durante varios meses.

Concretamente trabajé como pianista de Jazz en el bar 7 Calles junto a la vocalista Patricia. Aquí van unas fotos del lugar de trabajo.

concentrado…

Después de la concentración…

Con mis compañeros en una jam (de derecha a izquierda): Marco Chiaperotti, Eo Simon, Pedro Ordóñez, Patricia A., Marta Llenas

Con Hernán en escena..

La vida a bordo semana a semana es una experiencia muy intensa, donde convives con tus compañeros 24 horas al día y el concepto de vida normal va desapareciendo poco a poco. Todas las mañanas el barco llega a puerto, pero del mismo modo cada día parte de nuevo sobre las 7 de la tarde. Siempre echamos de menos lo que nos falta..
Voy a contar resumidamente un poco como es la vida a bordo para un músico miembro de la tripulación. Vivía en un camarote interior tipo zulo de unos 5 mts cuadrados con baño, que compartía con mi compi ‘Marco Chiaperoti’. Es muy triste no disponer de ventana, pues al cabo de unas semanas empiezas a sentir cosas muy raras cuando a veces te levantas y no sabes si son las 4 de la mañana o las 3 de la tarde, si está soleado o hay tormenta… Teníamos muchas restricciones a bordo, lo cual no facilitaba la adaptación a vivir en una carcel ambulante. Por ejemplo, salvo en determinados momentos no podíamos comer en los buffet de los pasajeros, lo cual nos obligaba a comer una comida tipo militar sin ningún tipo de nutrientes que nos tenía a todos muy desanimados. También notaba cierto celo por parte de los oficiales de a bordo, que a la menor ocasión te amenazaban con ponerte un ‘warning’ (con 3 eras expulsado del barco automáticamente). Es la típica ley del miedo para mantenernos a raya…pero en realidad daba igual, porque si les daba la gana te echaban del barco de un día para otro sin ninguna explicación.. ya lo hicieron así con algún compañero… Así pues, esta sensación de disciplina militar siempre estaba alrededor, y para un músico…ya se sabe que hay cosas que no combinan muy bien jeje…
Quiero recordar aquí a mis compañeros, con los que pasé muuuchas horas juntos. Son un equipo genial con quien he pasado muy buenos momentos y hemos compartido también otros más complicados. Recuerdo especialmente el apoyo de muchos los días que caí enfermo. Os mando un abrazo muy fuerte a todos vosotros!!
Después de un show…

Fiesta de mi última noche a bordo…

todos juntos…

Una imagen vale más que mil palabras…

Con Aida y Balazs

Con Marco Chiaperotti

Con Aida y Chema Pradas, un flamenco donde los haya.. (la cuestión es…jajaja)

Con el gran Alex (el capo del barco

La ruta del Celebration es Barcelona, Villefranche, Livorno, Civitavechia, Nápoles, Túnez y de nuevo Barcelona. El barco en sí no es gran cosa, especialmente cuando lo comparas con otros que te vas encontrando, pero bueno, visto a solas hasta puede impresionar.. jeje. En general no se siente mucho el movimiento, muchas veces parece completamente parado, pero también es cierto que cuando sopla viento (a veces sobre 100Km/h) el barco se inclina y ahí se queda, es divertido ver como andamos todos (parecemos la torre de Pisa). Siempre he sido propenso a los mareos y vómitos, pero muy a mi sorpresa me adapté bastante bien y no vomité nunca
(vale, las primera semana con ayuda de biodramina… pero luego tuve el valor de dejarlas…jaja)
Os voy a comentar un poquito sobre cada uno de los puertos del recorrido y mis impresiones:
Villefranche
Es uno de los puertos más bonitos. El barco atraca en una bahía muy bonita donde hay que usar unos pequeños botes para que te lleven a tierra. Aunque es bonito tiene el inconveniente de que la tripulación siempre debe esperar a que desciendan los pasajeros y por tanto siempre se me hacía un poco tarde para bajar. Es un típico pueblo costero de la Costa Azul francesa, lleno de yates y veleros, con los Alpes al fondo.

Muy cerca se encuentra Mónaco-Montecarlo

y Niza

En general, en todos estos lugares encontrarás mucho pijerío, buenos coches, comida cara, etc.. El paisaje es muy bonito pero siento que falta un poco de vida, todo parece demasiado perfecto… no se..
Livorno
En palabras de mi compañero de Cabina Marco (natural de un pueblo cercano a Roma), Livorno sería la oveja negra de la Toscana, región italiana conocida por sus bonitos campos y paisajes. La verdad es que el barco atraca en un puerto industrial muy grande cuya belleza emigró hace mucho tiempo. Es un poco incómodo moverse, pues la distancia al pueblo obliga siempre a tomar un autobús. Después de algunas semanas encontré algún rincón con encanto y ya no me pareció tan feo..

Muy cerca, a unos 20minutos en tren, se encuentra la famosa ciudad de Pisa. Estuve un par de veces y me gustó callejear por sus calles. No es demasiado grande, pero es atravesada por un ancho río que siempre realza las ciudades. De la torre… que voy a contar… que sí, efectivamente está doblada
)

Un poco más lejos, a hora y media en tren, se encuentra la ciudad de Florencia. Tampoco voy a descrubrirla yo ahora, es realmente impresionante, parece todo un cuadro, sentí que viajaba en el tiempo. La sentí como una ciudad muy romántica…

Civitavechia
Ahora llegamos a un puerto algo más bonito que el anterior. Otro pueblo típicamente mediterraneo con sus playas y tendencia al buen clima. Casi todas las semanas al llegar aquí el sol lucía con fuerza y la luz me recordaba mucho a la de nuestro levante español. Me sentía a gusto aquí, solía tomar el sol y me relajaba mucho el lugar.

A poco más de una hora se encuentra Roma. La primera parada es San Pietro, o lo que es lo mismo, el Vaticano y a continuación Roma Termini. Lo único que puedo decir es que un crucero no es la mejor opción para conocer Roma, mucho mejor quedarse en Civitavechia descansando y en otro momento irse una semana a disfrutar y conocer la ciudad como se merece. Es muy grande y está lleno de historia y obras de arte.. Quedé cautivo por la Fontana de Trevi..

Nápoles
Sin duda, en mi opinión el puerto más interesante de todos. Que gran ciudad, que mágica, expulsa vida por cada costado (en total contraste con Villefranche o Montecarlo por ejemplo). La visión desde el propio puerto ya resulta enigmática y atrayente, en su interior la vida vibra con fuerza y si no estás preparado puede resultar una experiencia algo fuerte.

No te pierdas nunca las pizzas y el café expreso! (Ya he publicado otros post sobre Nápoles en mi blog..te recomiendo que los leas
Túnez
En este caso a mi me ocurre algo similar a Roma. Creo que para poder disfrutar como se merece este país y cultura uno necesitaría al menos un mes viajar y vivir por sus ciudades y desiertos. En una visita de unas horas es difícil apreciar lo interesante de este pueblo. A mi no me llamó mucho la atención, no vi nada especialmente bonito (excepto el pueblo de SidiBou Said) y la cultura aún siendo árabe se nota muy occidentalizada.

Pero estoy seguro que si permaneciese más tiempo en este país lo vería de otro modo.
Barcelona
Que gran ciudad… me encanta… y más especialmente después de esta experiencia, pues cada domingo, que esperaba con ansia, me reencontraba con mi amor.

Que corto se hacía el día, y que largo el resto de la semana… Nunca olvidaré como este bella ciudad nos acogía cada domingo.

Y para culminar estos reencuentros, la invité a viajar conmigo durante mi última semana a bordo.





Fué la mejor semana de todas, la pasamos en un camarote exterior muy bonito donde ví unas puestas de sol inolvidables junto a ella.
Gracias Aida por esperarme cada domingo.





























































